BUNDT CAKE DE CHOCOLATE


Hoy os traigo este deliciosos bundt cake del blog de mí amiga Teresa, tiene un blog maravilloso con recetas deliciosas no dejéis de visitarla.
Es un bizcocho húmedo con sabor intenso chocolate negro, un vicio exquisito y pecaminoso.




Ingredientes:
  • 224 gr de mantequilla
  • 410 gr de azúcar
  • 4 huevos L
  • 360 gr de harina simple
  • 15 gr de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 240 ml de buttermilk (*)
  • 65 gr de cacao en polvo (Valor o Hersey's)
  • 160 ml de agua
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla


Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.

(*) Si no lo consiguen en las tiendas, se puede preparar de forma casera: a 240 ml de leche añadir un chorrito de limón, remover y dejar reposar 10 minutos. Volver a remover antes de utilizar.


Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos el molde con mantequilla derretida o Bake Easy (Spray de la marca Wilton que facilita bastante el trabajo) y con ayuda de una brocha distribuimos en sentido ascendente.




Tamizamos la harina junto con la sal y el bicarbonato y reservamos.

En el bol de la Kitchenaid, con la pala, batimos la mantequilla y el azúcar, comenzamos a velocidad baja (2) y cuando estén integrados subir a velocidad alta, batir aprox. unos 3-4 minutos, hasta que la masa esté ligera y esponjosa. De vez en cuando parar, repasar bordes con una lengua de silicona y seguir batiendo.

Mientras tanto, hervimos el agua y la agregamos al cacao que tendremos en otro recipiente, batimos bien hasta formar una pasta homogénea y reservamos.

Cuando la mantequilla y el azúcar estén en su punto, añadir los huevos de uno en uno batiendo bien después de cada adición. No añadir el siguiente hasta que el anterior esté bien ligado. Yo suelo batirlos ligeramente y añado de cuatro veces.

Añadimos la harina a la masa, a velocidad baja, de tres veces, alternando con el buttermilk, comenzando y terminando por la harina.

Añadimos el chocolate a la masa junto con la vainilla y batimos sólo hasta que estén integrados todos los ingredientes. Si hace falta, terminar de mezclar con una espátula de silicona, procurando que quede bien distribuido.


Verter la masa por el lateral del molde, aplanar la superficie con la espátula, golpear el molde sobre la encimera para que salgan las burbujas y llevar al horno, sobre la rejilla, posición central, durante 60 minutos o hasta que al pinchar con la aguja salga limpia.

Una vez terminado poner el molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Pasado este tiempo, dar unos golpes contra la encimera, con un paño debajo, mover suavemente arriba y abajo, hasta que notemos que se ha desprendido. Colocar una rejilla sobre el molde, dar la vuelta y mantener en la rejilla hasta que enfríe totalmente.

Esta vez lo he acompañado de nata y grosellas, un manjar de dioses!!

Un bundt excepcional, con ese sabor intenso a cacao que es una maravilla, una absoluta perdición.

Que lo disfruten!
!





FUENTE: la cocina de tesa.blogspot.com

LA TARTA DE LA NONNA


Tiene orígenes antiquísimos y, como muchas recetas de la tradición, no se sabe muy bien dónde y por qué nació. Parece ser que surgió a raíz de varios clientes que, queriendo ver algún postre nuevo en el menú de su restaurante florentino preferido, lanzaron una apuesta al cocinero. Este se inventó una tarta de masa quebrada rellena con crema pastelera y piñones, un postre que más que de restaurante parece uno de aquellos dulces tradicionales que preparaban las abuelas… ¿vendrá de ahí su nombre? El hecho es que hoy en día es fácil encontrarlo en la mayoría de osterias italianas junto con otros postres conocidísimos como el tiramisú o la panna cotta.
Es una tarta bastante fácil, la única dificultad está en estirar bien la masa, pero más abajo os cuento el secreto para que obtengáis una masa perfecta. La crema pastelera tiene que quedar bastante densa. Al enfriarse puede que no quede perfectamente lisa, pero no os preocupéis siendo el relleno veréis como no tiene mayor importancia.

Para la crema:
  • 1/2 l de leche fresca entera
  • 100 g de azúcar blanquilla
  • 50 g de harina de repostería
  • 3 yemas de huevo
  • 1 vaina de vainilla
  • 10 ml de ron (opcional)
Para la masa:
  • 350 g de harina de repostería
  • 100 g de mantequilla fría
  • 200 g de azúcar blanquilla
  • 1 huevo
  • 1 yema
  • 1 cucharada rasa de levadura en polvo
Para decorar:
  • 50 g de piñones
  • Azúcar glas


PREPARACIÓN:

  • Empezamos preparando la crema: ponemos la leche en un cazo. Abrimos la vaina de vainilla longitudinalmente por la mitad y extraemos las semillas que encontramos en su interior. Añadimos las semillas y la vaina a la leche y la ponemos a calentar a fuego medio. Llevamos la leche a ebullición. Una vez que esté hirviendo la apartamos del fuego y dejamos que repose unos 10 minutos.
  • Ponemos las yemas en un cuenco o bol, añadimos el azúcar y la harina y mezclamos con un tenedor.
  • Incorporamos el ron y volvemos a mezclar. Obtendremos una crema. Este paso se puede obviar; si preferimos no añadir el ron podemos añadir un chorreoncito de leche y una gotita de algún aroma como amaretto o limón que le va muy bien
  • Eliminamos la vaina de vainilla de la leche y la añadimos poco a poco a la mezcla de yemas, azúcar y harina. Al principio añadiremos muy poca, removiendo continuamente, para evitar que se formen grumos. Cuando la mezcla se vuelva más líquida la añadimos a la leche y removemos bien. La volvemos a llevar a la lumbre y la cocemos a fuego lento hasta que comience a adensarse (unos 5 minutos).
  • La traspasamos a un cuenco, la cubrimos con film transparente y la dejamos enfriar completamente. Pondremos el film tocando la crema, así evitamos que, mientras se enfría, se forme una capa seca en la superficie

  • Para hacer la masa, ponemos la mantequilla cortada, la harina, el azúcar, el huevo, la yema y la levadura en un procesador montado con las cuchillas.
  • Accionamos el robot y obtendremos una masa muy parecida a una arenilla. Para que se mezcle bien podemos mover y/o inclinar el robot mientras está funcionando
  • Pasamos la mezcla a un cuenco grande y empezamos a amasar con las manos. Poco a poco la masa se irá uniendo. Si vemos que queda seca podemos añadir agua muy fría pero muy poco a poco, una cucharada cada vez, hasta que podamos formar una bola con la masa
  • Pasamos la masa a una superficie de trabajo y la amasamos hasta que los ingredientes estén completamente amalgamados. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar en el frigo durante una media hora. En verano puede que sea necesario dejarla un poco más.
  • Una vez pasado el tiempo de reposo, sacamos la masa del frigo y la dividimos en dos. Una mitad tiene que ser ligeramente más grande que la otra. La más grande nos servirá para hacer la base. Ponemos la masa entre dos trozos de papel de horno y la estiramos hasta que podamos cubrir la superficie de un molde rizado desmontable de unos 28 cm. Estirando la masa entre dos trozos de papel de horno evitamos tener que utilizar más harina (que no le iría nada bien a la masa) y que se nos pegue al rodillo o a la mesa
  • Engrasamos el molde con mantequilla y espolvoreamos toda la superficie con harina. Le damos la vuelta encima del fregadero y le damos unos golpecitos para eliminar el exceso de harina. Enrollamos la masa en el rodillo (sin apretar ya que se nos pegaría al rodillo) y la desenrollamos encima del molde. Con los dedos le damos la forma del molde. No pasa nada si no es perfecta. Si nos quedan huecos podemos tomar un poco de masa que nos avance de otro lado y añadirla para cerrar el hueco
  • Rellenamos la base con la crema y repartimos los piñones por toda la superficie
  • Estiramos la otra mitad de masa y cubrimos la tarta con ella. Cortamos el exceso de masa y cerramos los bordes con los dedos, doblándolos hacia adentro
  • Cocemos en el horno a 200 °C durante 20 minutos. Si pasado este tiempo no está muy dorada, apagamos el horno y dejamos la tarta dentro 5 minutos más
  • Desmoldamos y dejamos enfriar completamente encima de una rejilla. Espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.


  • FUENTE: marialunarillos.com


    La tarta de la abuela es un postre delicioso e ideal para una comida en familia. Es uno de esos postres con aires de tradición, muy familiar, con un toque nostálgico.
    Esta tarta se puede preparar el mismo día, pero tiene que estar completamente fría antes de servir. Está aún más rica al día siguiente por lo que lo ideal es prepararla el día anterior, dejarla enfriar, conservarla en frío en un plato o fuente redonda envuelta con film transparente, hasta el momento de servir. Sacarla del frigo unos 20 minutos antes para que tome la temperatura ambiente.















MAGDALENAS CON ACEITE DE OLIVA ARBEQUINA

Recuerdo de pequeña el sabor de las magdalenas en mi tierra Andalucía, eran un sabor a caseras, sabores entrañables, hechas con aceite de oliva y nunca más las he vuelto a encontrar con ese sabor, hasta que dí con esta receta que se les parece mucho y están deliciosas, tenéis que probarlo, además con nuestro mayor tesoro que nos da esta tierra nuestro aceite de oliva.




Ingredientes
  • 3 huevos grandes
  • 180 g de azúcar
  • 60 ml de leche
  • 190 ml de aceite de oliva virgen extra variedad arbequina
  • 220 g de harina
  • 10 g de levadura en polvo
  • un pellizco de sal
  • la ralladura de una naranja
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo
Preparación
1 Primero de todo, con ayuda de una batidora eléctrica, batir los huevos con el azúcar durante 5 minutos a velocidad media. Esto hará que los huevos blanqueen y aumenten el volumen. lo que hará que nuestras magdalenas salgan más suaves.
2. Mientras tanto, en un bol mezclar la leche con el aceite de oliva virgen extra. Reservar. En otro bol mezclar la harina, la levadura en polvo, la sal, la vainilla y la ralladura de naranja. Reservar.
3. Luego, cuando los huevos estén espumosos, añadir poco a poco y a velocidad baja la mezcla de leche y aceite.
4. Ahora hay que añadir la mezcla de harina. Poco a poco y a velocidad baja añadir la mezcla de harina. Bajar lo que haya quedado en las paredes.
5. Luego, subir la velocidad de la batidora y batir durante 2 o 3 minutos. Tapar el bol con un trapo y meterlo en la nevera para que reposen un mínimo de 2 horas. Lo mejor es dejarlo toda la noche, de modo que las magdalenas no nos dan ninguna lata: por la noche preparamos la masa y a dormir. Este reposo hará que las magdalenas suban más y desarrollen una miga muy esponjosa.
6. Pasado este tiempo, volcar la mezcla en una manga pastelera. Si no tenemos manga, rellenaremos las cápsulas de magdalenas con ayuda de una cuchara. Hay que rellenar los moldes hasta la mitad, pero no mucho más porque estas magdalenas de aceite suben mucho y la masa se saldrá de las cápsulas si las rellenamos más de la cuenta.
7. Precalentar el horno a 250 grados con aire caliente (si tenemos calor arriba y abajo necesitaremos unos 5 minutos más de horneado). Preparar un tazón con agua y oro con azúcar. Reservar.
8.Cuando esté caliente, bajar la temperatura a 210 grados y hornear las magdalenas de aceite 16-18 minutos. El tiempo exacto depende de cada horno así que pasados los primeros 16 minutos hay que comprobar el punto de cocción. No abrir el horno antes de tiempo, ya que esto puede hacer que las magdalenas bajen y ya no volverán a subir.
9. Finalmente, hay que conseguir que las magdalenas de aceite tengan una capa de azúcar duro. Yo las cojo con cuidado recién sacadas del horno y mojo la parte de arriba por un tazón con agua. Luego inmediatamente después por otro con azúcar. El calor de las magdalenas hace que el agua se evapore, de modo que no quedan mojadas por dentro, formando una capa de azúcar endurecido que en casa les vuelve locos.

Trucos y consejos
  • Si se prefiere que por encima quede una capa de azúcar normal en lugar de endurecida, añadir un poco de azúcar por encima de cada cápsula rellena justo antes de hornear.
  • Sustituir la ralladura de naranja por ralladura de limón y la vainilla por canela si se prefiere.
  • Tiempo de preparación: 45 minutos más tiempo de reposo
  • Dificultad: media
  • Raciones: 12 magdalenas hermosas




FUENTE: loleta.es

BIZCOCHO ESPONJOSO DE YOGUR

 Os presento un bizcocho de yogur, con sabor a limón, esponjoso como una nube. Sí, es la única descripción que se me ocurre al hablar de este rico bocado. 
Te preguntarás cuál es el secreto de esta esponjosidad. Te he de decir que no lleva ningún ingrediente fuera de lo corriente. Sólo tendrás que batir bien los ingredientes como te digo y practicar con tu horno, si es que no lo has hecho ya. 


INGREDIENTES:

Para 8 porciones
  • 1 yogur de limón o natural (125 ml)
  • 4 huevos
  • 200 g de harina
  • 200 g de azúcar
  • 1 limón
  • una pizca de sal
  • 8 gramos de levadura o polvo de hornear
  • spray desmoldeador o mantequilla para engrasar el molde

PREPARACIÓN:

1.- Enciende el horno a 175º C, con calor arriba y abajo y sin aire (así lo hago yo, pero cada horno es diferente y deberás encontrar el punto del tuyo). Separa las claras y las yemas en dos bols. Bate las claras con un pellizco de sal y, cuando las veas espumosas, añade la mitad del azúcar. No lo vuelvas a pesar, ahora esto se hace a ojo. Cuando las tengas bien batidas, a punto de nieve, con una textura firme, las reservas.
2.- Añade el yogur al bol donde has colocado las yemas, incorpora la ralladura del limón, el zumo pasado por un colador y el resto del azúcar y bate unos dos o tres minutos, hasta que veas que la mezcla está ya espumosa. Tamiza la harina con la levadura química o polvo de hornear y bate de nuevo hasta tener una crema algo espesa. Este bizcocho no lleva aceite ni mantequilla.
3.- Ahora sólo queda agregar poco a poco las claras montadas, haciendo los famosillos movimientos envolventes con una cuchara. Cuando la mezcla esté toda del mismo color, viértela en el molde bien engrasado y colócala en el horno de manera que el molde quede centrado. Yo lo coloco en el segundo nivel de los cinco que tiene mi horno.
4.- Hornea durante 35 minutos si usas un molde con forma de volcán como el mío, pero si usas uno sin agujero, seguramente te tardará de 40 a 50 minutos. Lo mejor es que lo pinches con un palito de brocheta y compruebes que sale bien seco.  Retira del horno y déjalo enfriar, si puedes, claro. Yo no recuerdo la última vez que dejé enfriar un bizcocho dentro de su molde porque siempre hay alguien que llega a la cocina atraído por el olor y no puede esperar a que se enfríe.









FUENTE: Anna recetas fáciles.com

HOA QUÀ DÂM: MACEDONIA VIETNAMITA


Una macedonia algo distinta a la nuestra llena de sabores y texturas, refrescante y llena de vitaminas, aún estamos en verano en Gran Canaria. Podéis elegir la fruta a vuestro gusto.




INGREDIENTES:

PARA 6 VASOS:
180 g de sandía
180 g de melón
180 g de albaricoques
140 g de plátanos
140 g de cerezas
140 g nectarinas
240 ml leche de coco
240 ml leche condensada

Un pizco de canela,cardamomo y jengibre fresco,también se puede poner un poco de albahaca fresca,
hielo picado






PREPARACIÓN:

 Se cortan y pelan todas las frutas puedes retirar las semillas, allí las sirven tal cual-. Se rellena cada vaso con fruta. Se mezcla la leche de coco con las especias y con la leche de condensada y se rellenan los vasos hasta un poco más de la mitad. Se sirven inmediatamente junto con un cuenco con abundante hielo picado










FUENTE: https://elosoconbotas.wordpress.com/2013/07/22/hoa-qua-dam-una-macedonia-vietnamita/

HELADO DE YOGUR GRIEGO Y NUECES DE PECANAS

Mira que me gustan los yogures griegos, pues el helado ya ni te cuento, es una receta bien sencilla que suele gustar a niños y a mayores por la cremosidad de este helado así que anímate a hacerla que te encantará.



PREPARACIÓN:


  • 250 gr de nata líquida
  • 500 gr de yogur griego
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 9-10 cucharadas de azúcar invertido



  • PREPARACIÓN:

1.- En un bol echamos la nata con 4 cucharadas de azúcar invertido y la sal. Y montamos la nata. 2.- A continuación echaremos el resto de ingredientes y mezclaremos muy bien. 3.- Una vez terminado lo meteremos en la nevera durante 3 o 4 horas y luego lo pasaremos por la heladera unos 40 minutos. Y listo ya tendremos un delicioso y cremoso helado de yogur griego. P.D. Si no tenemos heladera disponible lo metemos en el congelador directamente y lo iremos sacando cada hora para removerlo. Una vez esté congelado ponemos nuestras nueces de pecanas.


TARTA SERRADURA PORTUGUESA

Hoy os traigo una tarta sencilla, con pocos ingredientes, además de deliciosa, es una tarta donde se mezclan las galletas con la leche condensada y la nata, no tiene nada más pero os aseguro que os gustará, además que no necesita horno, perfecto para estos días de calor.



INGREDIENTES:


  • 1 rulo de galletas María
  • 70 g de mantequilla
  • ½ l. de nata líquida para montar, 35% m.g.
  • 250 g de leche entera
  • 280 g de leche condensada
  • 9 hojas de gelatina
  • canela en polvo (opcional)

PREPARACIÓN:

  1. Primero trituramos las galletas (tienen que quedar totalmente trituradas). En un bol, reservamos 4 o 5 cucharadas de este polvo de galletas, para decorar la tarta. Es resto lo dejamos en el vaso y le añadimos la mantequilla, previamente derretida en el microondas durante unos segundos.
  2. Extendemos esta mezcla en la base de un molde desmoldable de 22-23 cm. de diámetro, cubriéndolo todo y presionando con la ayuda del cubilete. Reservamos en el frigorífico o en el congelador, mientras hacemos el resto de la tarta.
  3. En un bol o bandeja ponemos a remojo las hojas de gelatina con agua fría.
  4. En un cazo, echamos la nata, la leche y la leche condensada. Mezclamos .Seguidamente, calentamos un poco 
  5.  y vamos echando , las hojas de gelatina bien escurridas.
  6. Sacamos el molde del frigorífico o congelador y vertemos esta mezcla, con mucho cuidado, encima de la base de galletas (hay que hacerlo despacio para que no se levante la base de galletas).
  7. Dejamos que enfríe y metemos al frigorífico hasta que cuaje, durante 3 o 4 horas (es mejor hacerla de un día para otro, porque estará más asentad).
  8. Antes de servirla, la decoramos con las galletas pulverizadas que teníamos reservadas.
  9. Yo, a estas galletas, les añadí una cucharadita y media de canela en polvo, lo mezclé bien y lo extendí por la tarta. La canela de da un toque delicioso y con la galleta va perfecto.
Y decoramos a nuestro gusto, yo les puse un encaje de chocolate blanco.



TARTA SERRADURA PORTUGUESA

Hoy os traigo una tarta sencilla, con pocos ingredientes, además de deliciosa, es una tarta donde se mezclan las galletas con la leche condensada y la nata, no tiene nada más pero os aseguro que os gustará, además que no necesita horno, perfecto para estos días de calor.



INGREDIENTES:


  • 1 rulo de galletas María
  • 70 g de mantequilla
  • ½ l. de nata líquida para montar, 35% m.g.
  • 250 g de leche entera
  • 280 g de leche condensada
  • 9 hojas de gelatina
  • canela en polvo (opcional)

PREPARACIÓN:

  1. Primero trituramos las galletas (tienen que quedar totalmente trituradas). En un bol, reservamos 4 o 5 cucharadas de este polvo de galletas, para decorar la tarta. Es resto lo dejamos en el vaso y le añadimos la mantequilla, previamente derretida en el microondas durante unos segundos.
  2. Extendemos esta mezcla en la base de un molde desmoldable de 22-23 cm. de diámetro, cubriéndolo todo y presionando con la ayuda del cubilete. Reservamos en el frigorífico o en el congelador, mientras hacemos el resto de la tarta.
  3. En un bol o bandeja ponemos a remojo las hojas de gelatina con agua fría.
  4. En un cazo, echamos la nata, la leche y la leche condensada. Mezclamos .Seguidamente, calentamos un poco 
  5.  y vamos echando , las hojas de gelatina bien escurridas.
  6. Sacamos el molde del frigorífico o congelador y vertemos esta mezcla, con mucho cuidado, encima de la base de galletas (hay que hacerlo despacio para que no se levante la base de galletas).
  7. Dejamos que enfríe y metemos al frigorífico hasta que cuaje, durante 3 o 4 horas (es mejor hacerla de un día para otro, porque estará más asentad).
  8. Antes de servirla, la decoramos con las galletas pulverizadas que teníamos reservadas.
  9. Yo, a estas galletas, les añadí una cucharadita y media de canela en polvo, lo mezclé bien y lo extendí por la tarta. La canela de da un toque delicioso y con la galleta va perfecto.
Y decoramos a nuestro gusto, yo les puse un encaje de chocolate blanco.


BIZCOCHO DE NECTARINAS Y AMARETTO



Preparamos las nectarinas y Amaretto es una receta muy sencilla. Este bizcocho sin mantequilla y sin leche. Rápido y fácil de hacer resultado garantizado, la tarta de nectarinas es deliciosa y única su aroma, el sabor natural de las nectarinas y del amaretto y su color tan veraniego es bonito y delicioso.



INGREDIENTES:
  • 2 nectarinas
  • 3 huevos
  • 180 g de azúcar moreno
  • 70 ml de aceite de girasol
  • 30 ml de licor de amaretto
  • 250g de harina
  • 1 cucharada de bicarbonato 
  • Para mojar las nectarinas 2 cucharadas de amaretto y dos cucharadas de  azúcar.

Preparamos las nectarinas con amaretto

 dos nectarinas , lavar y cortar en trozos. Los ponemos en un bol y verter 2 o 3 cucharadas de Amaretto y 2 cucharadas de azúcar moreno. Mezclar bien y dejar a un lado para que se impregne de sabor, mientras que empezamos a preparar la masa.



Preparamos la masa para el bizcocho

En un cuenco 3 huevos y batimos añadiendo 180 g de azúcar moreno, 70 ml de aceite de girasol, 30 ml de licor de amaretto, y poco a poco la harina 250g continuar batiendo, por último añadir 1 sobre de levadura, vainilla. La masa es bastante fluida.

Preparamos y hornear el pastel de nectarinas

Untamos con un poco de aceite un molde para hornear redondo, y verter la masa  para pastel . Tomamos las nectarinas en gajos habíamos preparado y comience a colócalos encima de la masa con cuidado. Formando una flor o a gusto de cada cuál.
ponemos  el horno a 180 grados durante 40 minutos. El aroma es inconfundible! Una vez listo dejar enfriar y luego desmoldar.
El bizcocho de nectarina queda muy bonito, y ahora sólo tenemos que cortarla  y servir.  'ya es perfecta, pero si se desea se puede espolvorear con un poco de azúcar glas. La masa es suave y se deshace en la boca, y el delicado sabor de amaretto es el toque final a este postre.